NOTICIAS

Glamour, Cine y Habanos

“El laguito” se vistió con su mejor traje. Los invitados a la Cena de Gala fueron recibidos por las sonoridades de una Big Band, que interpretó sobresalientes melodías. Bien dijeron los presentadores: la cena auguraba una verdadera fiesta para los sentidos.

Tomar la carta del menú entre las manos. Detenerse en los platos delicadísimos que allí se presentaban. Sentir el fino aroma del Champagne Lanzón, mientras la mirada se contenía en el detalle de una apasionante biografía audiovisual del puro, a través del séptimo arte… Todo estaba dispuesto para el disfrute.

Si el cine conoció y utilizó siempre a los puros como un recurso expresivo para aportar magia a un ambiente, misterio a una escena, glamour a un personaje o sentido a todo un género cinematográfico; la velada cumbre de la cita del “buen fumar”, conoció el placer y los demonios de la degustación de un Habano, junto a las vitolas Montecristo No5, Coloniales de Trinidad, Siglo VI de Cohiba y, por último, V Aniversario de San Cristóbal de la Habana.

Dicen que Orson Wells afirmaba que hacía cine para fumar Habanos gratis, y que por ello, tantos héroes y villanos los fumaban en sus películas… Una Foie Gras VI Festival, acompañada de Diamante Blanco cosecha 2002, precedió al primer puro, y mientras las pantallas mostraban clásicos cinematográficos, llegaron la sopa de tomate al coco y el aroma de la cañasanta con el clásico Chardonnay de Sardá, cosecha de 2002.

De la misma manera aparecieron el segundo plato y el postre. Entre uno y otro la vitola Siglo VI, y el cine negro, que dio paso a los muchachos de Sampling, quienes interpretaron los temas Zarathustra, y Banana Boggie, de Harry Belafonte.

Como el protagonista de la VI edición del Festival había sido el San Cristóbal de la Habana, marca creada por Habanos S.A., en 1999; por cortesía, los invitados debían disfrutar la última vitola con singular plenitud. Un Ron Añejo Solera San Cristóbal de la Habana señoreó las mesas y se dieron a conocer las dos últimas sorpresas de la noche.

La ceremonia de entrega de premios a los Hombres Habanos fue introducida por Oscar Basulto Torres, Copresidente. Osvaldo Encarnación, Presidente de Tabacuba anunció que, por primera vez, uno de los tradicionales títulos había sido concedido a una mujer. Hilda Baró, de la fábrica Partagás, obtuvo su merecido lauro por la actividad de Producción, mientras que los de Venta al Detalle, Comunicación y Negocios, fueron otorgados a Jesús Llanos, de España; Orlando Quiroga, conocido escritor e investigador cubano y Mohamed Zaidan, del Líbano, respectivamente.

Pero el plato fuerte de la noche vino después del postre. Cinco lotes, portadores de un hermoso mensaje de fraternidad y bondad, fueron puestos a disposición de los comensales, quienes mostraron especial admiración al escuchar las presentaciones de las obras.